Relaciones y entorno: quién y qué te regula
El sistema nervioso no se regula solo dentro de tu piel. Se regula también con quién estás y en qué sitio, y eso no es una metáfora bonita: es la vía por la que aprendimos a calmarnos antes de saber hablar.
De ahí salen las dos mitades de esta serie. Por un lado las personas: la co-regulación, que es lo que hace que una conversación tranquila te baje el pulso; el contacto seguro; y la diferencia —importante— entre estar solo y sentirse solo, que no son lo mismo ni le hacen lo mismo al cuerpo.
Por otro lado el entorno físico, que suele pasar desapercibido. El ruido de fondo que te tiene en alerta baja sin que lo registres. La iluminación. La cantidad de estímulo de un espacio. La naturaleza, que hace algo medible y no solo agradable.
También hay una cápsula sobre hipersensibilidad sensorial, para quien lleva toda la vida oyendo que es exagerado. Un sistema que detecta más no está roto: está calibrado más fino, y eso tiene un coste que conviene reconocer en vez de discutir.
Y los límites, que aquí no se plantean como una técnica de comunicación sino como lo que son para el cuerpo: la diferencia entre un entorno que puedes sostener y uno que te desborda.
Las 7 cápsulas de esta serie
Límites y sistema nervioso
Poner un límite —decir "no", "hasta aquí", "así no"— no es egoísmo: es una forma de regular tu sistema nervioso. Cuando no proteges tu espacio, tu cuerpo s
Parte del camino completoSoledad vs estar a solas
Estar solo no es lo mismo que sentirse solo. Una es una elección que nutre; la otra, una falta que duele. Saber distinguirlas cambia cómo vives los momento
Parte del camino completoContacto seguro
No estamos hechos para regularnos siempre solos. La presencia de alguien seguro calma tu sistema nervioso directamente, sin necesidad de palabras. Buscar b
Parte del camino completoEntornos y sobreestimulación
A veces el cansancio no viene de lo que haces, sino de dónde lo haces. El ruido, las luces y las multitudes obligan a tu sistema nervioso a trabajar de fon
Parte del camino completoNaturaleza y regulación
Estar en la naturaleza calma el sistema nervioso de forma medible. No es un milagro ni hace falta irse a la montaña: un poco de verde, cielo o agua, con re
Parte del camino completoSonido y neurocepción
Tu oído nunca se apaga: vigila el entorno incluso cuando duermes. Por eso ciertos sonidos —graves, constantes, impredecibles— mantienen al cerebro en alert
Parte del camino completoHipersensibilidad sensorial
Para algunas personas, el mundo entra más fuerte: una etiqueta de ropa, una luz, un olor o un ruido pueden resultar realmente molestos o hasta dolorosos. N
Parte del camino completoOtras series
Estas cápsulas son parte del itinerario Amaina
Micro-dosis diarias de psicoeducación y práctica somática en tu móvil.
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