Sueño y ritmos circadianos: luz, horarios y despertares
El sueño es la función que más delata el estado del sistema nervioso, y también la que peor responde a que la persigas. Cuanto más lo controlas, peor suele ir.
Por eso esta serie empieza por fuera y no por la cama. La luz de la mañana es la señal que ajusta el reloj interno del día entero, y llega catorce o dieciséis horas antes de que tengas sueño: lo que haces al despertarte condiciona lo que pasa esa noche. La cafeína tiene un horario de corte que no coincide con la sensación de "a mí no me afecta". La luz de la noche le dice al cuerpo que todavía es de día.
También hay sitio para lo que suele angustiar más. Los despertares nocturnos, que en gran medida son normales y se vuelven un problema cuando se interpretan como uno. Los cronotipos, que explican por qué el consejo de madrugar no le sirve a todo el mundo. Y el bajón de media tarde, que no es falta de voluntad.
Una advertencia que atraviesa toda la serie: la higiene del sueño llevada al extremo se convierte en ansiedad de rendimiento nocturno. Vigilar cada variable es una forma segura de dormir peor.
Las 9 cápsulas de esta serie
La luz de la mañana
Tu cuerpo tiene un reloj interno que necesita ponerse en hora cada día. Y la forma más sencilla de hacerlo es muy simple: luz natural en los ojos por la ma
Parte del camino completoLuz nocturna y pantallas
Por la noche, tu cuerpo espera oscuridad para empezar a fabricar sueño. La luz intensa —y las pantallas— le dicen que aún es de día y retrasan ese proceso.
Parte del camino completoRitmo circadiano y horarios
A tu cuerpo le gusta la previsibilidad. Mantener unos horarios más o menos regulares —sobre todo la hora de levantarte— le da una señal de seguridad que or
Parte del camino completoEl bajón de media tarde
Esa caída de energía de media tarde no es que te pase algo: forma parte de tu ritmo natural. Lo importante es cómo la acompañas, sin sabotear el sueño de l
Parte del camino completoHigiene del sueño sin obsesión
Querer dormir perfecto puede ser, en sí mismo, lo que te quita el sueño. El sueño no se fuerza: cuanto más lo persigues, más se escapa.
Parte del camino completoDespertares nocturnos
Despertarse por la noche es normal: todos lo hacemos varias veces. Lo que convierte un despertar en una noche en vela no es despertarse, sino la alarma que
Parte del camino completoCronotipos
No todo el mundo está hecho para madrugar. Hay cuerpos de mañana y cuerpos de noche, y no es cuestión de voluntad: es tu biología. Ni mejor ni peor, solo d
Parte del camino completoRitmos infradianos y sistema nervioso
No solo tienes un ritmo diario: también tienes ritmos más largos, de semanas o un mes. Por eso tu energía y tu aguante no son los mismos cada día, y exigir
Parte del camino completoLa inercia del sueño
Esa niebla pesada de los primeros minutos al despertar no significa que vayas a tener un mal día: es la inercia del sueño, y es completamente normal. Tu ce
Parte del camino completoOtras series
Estas cápsulas son parte del itinerario Amaina
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